
“Hacerle el amor…y luego quedarme ahí, sobre su pecho, sintiendo cada pálpito de su corazón agitado”.
Que ganas malditas de tomarte de la mano y saber que nos tenemos.
Mirar tus ojitos y besarte fuerte los labios.
Ser el mejor maldito equipo que ha visto el mundo.
No me importa si son las tres de la mañana, necesito verla. La conozco y sé que esta mal, que esta triste. Normalmente a esta hora es cuando puede ser ella misma y no fingir. Necesita abrazos, mimos, cariñitos, que le lean cuentos por si esta noche de insomnio no puede dormir. O por lo menos, que la acompañe para que esta noche no se sienta tan sola.
Formaría de estrellas tu nombre y entre galaxias escribiría nuestra inefable historia.